Desde el año 1966 la granja Romero en Prospes, San Sadurniño, envasa la leche que obtiene de sus vacas. Más de cuarenta años ofreciendo leche fresca del día de la mejor calidad, con la garantía de ser la única leche de Galicia que cuenta con la certificación de especialidad tradicional garantizada.

Francisco Romero Rey fué el fundador de la explotación que hoy forma la granja Romero en Prospes, San Sadurniño. “Era una pequeña granja familiar que, con el esfuerzo de todos fué creciendo poco a poco”, destaca Mercedes Romero, actual gerenta de la misma.
María, Amando, Manuel y Mercedes, los cuatro hijos de Francisco, obtuvieron en el año 1.966 el primer permiso para envasar ellos mismos la leche que producían sus vacas.”Fué uno de mis hermaños el que luchó para conseguir cerrar el círculo: producir, transformar y vender. Hoy lo seguimos haciendo, con todo lo que eso conlleva. Hoy el mercado está muy complicado, hay mucha competencia, los precios de la leche en continuo descenso…”
“En aquellos años conseguir la denominación de leche certificada no era tan fácil como ahora, teníamos que tener, como hoy una ganadería diplomada y de sanidad comprobada. La diferencia es que hoy el ganado está saneado, pero entonces nadie lo tenía y estábamos mucho más expuestos a los contagios de otras ganaderías no saneadas. Nosotros fuimos pioneiros en eso, teníamos a los animales tratados y controlados”.
Única en Galicia

En la actualidad la Leche Bohal es la única de la Comunidad Gallega que cuenta con la certificación, otorgada por la Unión Europea, de especialidad tradicional garantizada, “cada año una auditoría comprueba todo el proceso y todos los protocolos, además cada cuatro años se renueva el etiquetado”. Cuenta con la certificación ETG desde el año 2.001.
La granja de Prospes tiene unos doscientos animales que producen una media de 70.000 litros mensuales. La cuota de leche de la explotación está en cerca de un millón de litros anuales.
“Somos catorce persoas trabajando en la granja, pero esto sigue siendo una explotación familiar. Producimos con todas las garantías sanitarias y seguimos alimentando al ganado de forma tradicional con la hierba y el maiz que nosotros mismos plantamos en la explotación, y también con nuestros propios abonos. Tan sólo completamos la alimentación con un pequeño porcentaje de harinas, cuando el veterinario, una vez analizada nuestra coseecha, lo estima conveniente para que la dieta sea óptima.”
Mecanización

Todo el proceso de producción está completamente mecanizado, la leche no se manipula en ningún momento del proceso hasta su envasado, y se somete a continuos análisis tanto de laboratorios internos como externos, “cuando un animal está a tratamiento o enfermo, esa leche se desecha automaticamente”.
Una vez que se extrae de las vacas en la sala de ordeño pasa directamente a los depósitos de recepción, de ahí va al pasteurizador, para continuar el proceso hasta las máquinas envasadoras.
Una vez envasada la leche va a las cámaras de frío en las que espera hasta que diariamente, hacia las seis de la mañana, el personal encargado de la distribución haga el reparto.
“Hacemos un producto natural que es leche leche, con todas las garantías sanitarias. Sólo se somete a la pasteurización para eliminar los restos de germenes que pueda tener y nada más. No pierde ningún valor nutritivo, lleva toda su grasa y todas las proteínas.”
“Detrás do nuestra leche hay mucho esfuerzo que no se valora, es de verdad la leche de antes, pero con todas las garantías. No le sacamos ni le ponemos nada.”
“La leche Bohal tiene un período de caducidad de 7 días, “por eso es esencial no romper la cadena de frío, insistimos en hacer nosotros mismos la distribución porque es esencial que esa cadena de frío no se rompa. Es un producto vivo, si fuera UHT, duraría tres meses. Una leche que dura tres meses no puede ser leche, no entiendo como las madres pueden dar eso a sus hijos.”
Precio
Mercedes Romero destaca el compromiso con sus clientes, “a lo largo de muchos años hicimos reparto a domicilio de nuestro producto y aún mantemos la clientela de siempre, a pesar de que lo tuvimos que ir dejando porque era un coste inasumible. La mayor parte de nuestra clientela son establecimientos de hostelería y pequeños supermercados de todo el territorio”
Destaca como características principales de Bohal: la calidad, “sin duda la mejor prueba es la documentación que nos avala”; el compromiso con el cliente “yo no tengo vacaciones ni Semana Santa ni nada, aquí se trabaja todos los días del año, son seres vivos y hay que atenderlos. Si tenemos que ir a servir un domingo o un festivo a un cliente, se va”.

Continuidad
En cuanto a la continuidad de la explotación, Mercedes añade que no sabe si la siguiente generación de los Romero continuará, “me conformo con sobrevivir por el compromiso que tengo con las familias que dependen de esto. La gente de campo estamos acostumbrados a las crisis porque siempre dependemos del tiempo, de las enfermedades de los animales, de factores externos, somos unos supervivientes. De todas formas pienso seguir produciendo y vendiendo lo que produzco, no estaría dispuesta a tener que depender del precio que me quieran pagar las empresas transformadoras y a que pongan ellas las condiciones. Este es un trabajo muy sujeto pero es lo que me gusta, trabajar en el campo. Lo peor de todo es la competencia desleal que hacen las grandes distribuidoras y la leche que viene de fuera a precios de risa, ¡con todo el esfuerzo que cuesta producir un litro de leche!”.
Ahora también se pueden comprar los productos de leche Bohal a través de la Agroalimentaria do Eume, “para dar a conocer el producto y darle la oportunidad a quien lo quiera valorar”.

Especialidad Tradicional Garantizada
Esta certificación no hace referencia expresa al origen, sino que destaca la composición tradicional del producto o un modo de elaboración tradicional.
La Reglamentación Comunitaria (Reglamento 509/2006) concede a estos productos la mención Especialidad Tradicional Garantizada (ETG). Los productos con esta denominación son: jamón serrano (con reserva de Nombre), torta de aceite, leche certificada de granja y los panelletes.
Ganadería de sanidad comprobada
La leche certificada de granja se obtiene en explotaciones de ganado vacuno pertenecientes a razas puras e inscritas en el libro genealógico correspondiente y con título de “Ganadería Diplomada” o de sanidad comprobada.
La elaboración se limíta como máximo a un proceso de pasteurización y envasado, haciendo pasar la leche por un circuíto cerrado en la propia explotación y sólo con leche producida en la misma.
El control lo lleva a cabo la Asociación Nacional de productores de leche certificada a través de inspectores habilitados por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino. Los análisis de muestras los realizan laboratorios oficiales o privados reconocidos oficialmente.
Se determina la cantidad de leche producida por cada animal así como todos los parámetros recogidos en las características específicas del producto. La periodicidad del control es mensual, con un intervalo entre controles de entre 26 y 30 días.